Los dÃas 7, 8, 9 y 10 de mi viaje de diez dÃas a las Galápagos los pasé en la isla de San Cristóbal. Los dÃas anteriores ya habÃa visitado las islas de Santa Cruz e Isabela.
Cuando llegué alrededor de las 17:00 a la isla capital, San Cristóbal, me recibieron directamente los leones marinos, que se reposaban alrededor del puerto. También los habÃa visto en las otras dos islas, ¡pero esta isla estaba repleta de leones marinos!
Después de que los leones marinos me recibieron, me registré en mi Airbnb, que habÃa reservado hace un mes. Pagué unos 50 dólares por 3 noches, que era un precio justo para la buena ubicación central. Luego caminé a la playa «Mann» y vi el sol ponerse. En «Playa Mann» también habÃa muchos leones marinos arrastrándose, durmiendo o buceando en el mar con otros turistas. Mi dÃa en San Cristóbal terminó con un «Maduro», el dulce plantain a la parrilla, tÃpico de Ecuador.
A diferencia de los dÃas anteriores, el octavo dÃa comenzó de forma bastante modesta, ya que el tiempo ya no acompañaba. Antes habÃa tenido la suerte de disfrutar de un sol radiante, pero ahora el cielo estaba nublado y llovÃa. A pesar de ello, fui andando hasta la playa «Punta Carola» y vi nadar a los leones marinos, y luego caminé hacia el «Muelle de Tijeretas».
Este lugar es ideal para practicar snorkel, pero habÃa bandera roja, asà que preferà no bañarme en la bahÃa. Sin embargo, el mirador «Mirador Cerro Tijeretas» también era fácilmente accesible a pie, por lo que, a pesar de la ligera lluvia, pude disfrutar de unas magnÃficas vistas de parte de San Cristóbal y del océano PacÃfico.
Como todavÃa querÃa hacer snorkel, volvà a «Playa Mann». Pero las olas eran fuertes y las temperaturas bastante bajas, asà que solo estuve un rato en el agua y volvà andando al Airbnb. Durante mi planificación, que hice semanas antes de partir hacia las Galápagos, leà que la playa «LoberÃa» también era adecuada para hacer snorkel, asà que esa playa fue mi destino para la tarde. Desde la ciudad de «Puerto Baquerizo Moreno» habÃa unos 30 minutos a pie hasta «Playa LoberÃa». Al llegar a la playa, me tiré directamente al agua, y ¿qué puedo decir? ¡Fue una de las mejores ideas ir a esta playa ese dÃa! Estaba rodeado de crÃas de leones marinos jugando en el agua, vi varias tortugas marinas y peces de todo tipo. Me lo pasé muy bien haciendo snorkel y, para mÃ, sigue siendo inolvidable cómo los leones marinos nadaban a toda velocidad a mi lado, mientras que, al fondo, una tortuga marina desaparecÃa en la inmensidad del PacÃfico. Después de contemplar la hermosa puesta de sol, abandoné felizmente la playa «LoberÃa» y terminé la tarde en Puerto Baquerizo Moreno.
Tour de 360 grados
Para mi último dÃa completo, reservé el tour de 360 grados con la agencia «Pelican Tours», que es considerada una de las excursiones más populares en San Cristóbal. Pagué $150 por el viaje, que duró de 7 am a 4 pm. En el recorrido de 360 grados, toma un bote alrededor de la isla de San Cristóbal y se detiene en varios lugares para bucear o relajarse.
En la primera parte del tour, no sentà que este viaje fuera a agregar un inmenso valor para mà porque ya habÃa visto todos los animales y lugares similares de snorkel en las otras islas.
El «Kicker Rock» o «Leon Dormido» es una enorme roca que sobresale del agua y fue el último lugar al que fuimos en barco.
Todas mis dudas sobre el valor añadido que tenÃa para mà este tour se desvanecieron cuando fui a hacer snorkel en Kicker Rock. Una cantidad increÃble de corales crecÃa en la roca y ¡qué impresionante! Nunca habÃa visto un mundo vegetal tan increÃble y colorido. De vuelta, también vimos delfines saltando junto a nuestro barco, ¡lo que hizo que mi último dÃa en las Galápagos fuera inolvidable!
dÃa de salida
A las 11:35 mi avión de la aerolÃnea Avianca debe salir del aeropuerto San Cristóbal. Ya a las 9 estaba en el aeropuerto, al que habÃa caminado 10 minutos. Debido a los problemas con mi registro en lÃnea, tuve que registrarme en el mostrador. El personal explicó que el check-in online no funcionaba porque mi boleto era para ecuatorianos, pero no para extranjeros. Como ya habÃa pagado la tarifa de $150 antes del vuelo de ida a Santa Cruz y podÃa mostrar mi recibo, no se cobraron otros $150. Asà que tengo una tarjeta de embarque con un código QR válido.
Después de dejar el equipaje, pasé por el control de seguridad. Aquà hay una nota importante: dado que las Islas Galápagos se consideran vÃrgenes y dignas de protección, y deben seguir siéndolo, está prohibido exportar arena, piedras, conchas o cualquier otro objeto de la isla. El personal del control de seguridad registra el equipaje en busca de dichos objetos. Puntualmente, a las 11:35 a. m., tomé el avión con una escala de 50 minutos en Guayaquil hacia la capital ecuatoriana, Quito. En el aeropuerto Mariscal Sucre, tomé un autobús por 2,50 dólares que me llevó a la terminal de Quitumbe. Desde allÃ, tomé el bus de regreso a mi casa y terminé mi viaje a Galápagos.
Conclusión del viaje
Debido a los precios relativamente altos, pensé mucho antes de decidirme a viajar a las Galápagos, pero mi conclusión es que valió la pena cada centavo. Estoy feliz y agradecida de haber podido ver todo esto, y sé que no hay dinero en el mundo que pueda comprar esta experiencia. Para mÃ, personalmente, 10 dÃas en Galápagos fueron óptimos para ver todo lo que querÃa ver en las tres islas de Santa Cruz, Isabela y San Cristóbal. Además, fue una buena decisión reservar el viaje por mi cuenta, ya que me permitió hacerlo de forma más económica y seguir mis intereses. El coste total fue de unos 1300 dólares estadounidenses. No obstante, me gustarÃa mencionar que la experiencia de mis compañeros de trabajo me ayudó enormemente en la planificación y pude aclarar muchas dudas gracias a ellos. Si volviera a las Islas Galápagos en mi vida y tuviera los medios económicos, me gustarÃa recorrer las islas en un crucero para tener la posibilidad de llegar a otras islas pequeñas y conocerlas.
En conclusión, solo me queda decir que las Islas Galápagos son preciosas. Para mÃ, todo lo que he visto y vivido me parece surrealista e increÃble. Al mismo tiempo, me siento muy agradecido de que este lugar exista en la Tierra y de haber tenido la oportunidad de verlo.
¿Las experiencias de Elisabeth también le han impresionado y está deseando visitar estas islas paradisÃacas? Entonces no dude en ponerse en contacto con nosotros, ¡estaremos encantados de asesorarle y hacer posible su experiencia perfecta en Galápagos!



